ESPERANDO A LOS REYES MAGOS EN LOS AÑOS 1951
En la Castilla Profunda, aquel año había llovido días antes de la fecha de los Reyes Magos, y las
calles entonces de tierra y cantos, se habían convertido en un barrizal, que era imposible el andar por ellas, solo las aceras empedradas, servían para caminar y desplazarte de un lugar a otro de aquella villa, donde la situación económica era bastante mala, para la mayoría de la clase trabajadora, y aun mucho peor, para las
familias que se llamaban numerosas,
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