Siguiendo con los recuerdos de mi infancia en las
fiestas de
San Pelayo, no se me olvida cuando hacíamos la
hoguera en el corralillo, y los mas pequeños metíamos trozos de uralita, y botes de insecticida o lo que cayese en nuestras manos, ¡vaya petardazos que metían y como ascendían!, y no pasaba nada. Otro recuerdo ya mas cercano fue el día en que un cohete (cuando dejaban tirarles) se le escapo al que lo tiraba y empezó a rebotar en las paredes hasta explotar, ¡ozu que susto!, también cuando hacíamos
... (ver texto completo)