CARIL CHESSMAN, EN LAS FERIAS Y FIESTAS DE VALLADOLID, 1961, O, 1962. En aquella mañana de septiembre, un grupo de amigos de la Villa de La Seca, decidieron ir a ver las ferias de San Mateo, de la ciudad de Valladolid, en un automóvil americano muy viejo, que entonces se usaba como taxi, de color negro, marcharon hasta la ciudad castellana, unos 14, jóvenes, que quedaron de acuerdo en volver a su villa, sobre la una de la madrugada, y que les recogerían, en la Plaza de Martín Montse, también llamada, ... (ver texto completo)