EL TREN SUBIENDO A POZALDEZ
Por la noche en la lejanía con más de nueve kilometros de distancia, se escuchaba el tren subiendo desde Medina del Campo a Pozaldez, era un sonido en las noches heladoras o con futuras lluvias que se te quedaba grabado para siempre, aunque vivieras en La Seca, aquel sonido que más o menos las personas decíamos, “Poco puedo, poco puedo, poco puedo”. Y al bajar camino de Medina del Campo, era todo lo contrario, “Mucho puedo, mucho puedo. mucho puedo”. Era el grito de aquellas ... (ver texto completo)
Por la noche en la lejanía con más de nueve kilometros de distancia, se escuchaba el tren subiendo desde Medina del Campo a Pozaldez, era un sonido en las noches heladoras o con futuras lluvias que se te quedaba grabado para siempre, aunque vivieras en La Seca, aquel sonido que más o menos las personas decíamos, “Poco puedo, poco puedo, poco puedo”. Y al bajar camino de Medina del Campo, era todo lo contrario, “Mucho puedo, mucho puedo. mucho puedo”. Era el grito de aquellas ... (ver texto completo)