UN TROVADOR DE CASTILLA
Hace más de sesenta años que este hombre llamado “Luisillo el de Pozaldez”, acudía a todas las fiestas de aquel entorno castellano, Era un hombre con andares peculiares, ya se le notaba mayor, pero su agilidad cantando lo que el componía y pegando sus brincos al final de su entonación, se suponía que le hicieron popular en aquel entorno de La Castilla Sedienta, Tenía letras que eran del momento de la fiesta que se celebrara, incluso cantándole al cura párroco de mi Villa, ... (ver texto completo)
Hace más de sesenta años que este hombre llamado “Luisillo el de Pozaldez”, acudía a todas las fiestas de aquel entorno castellano, Era un hombre con andares peculiares, ya se le notaba mayor, pero su agilidad cantando lo que el componía y pegando sus brincos al final de su entonación, se suponía que le hicieron popular en aquel entorno de La Castilla Sedienta, Tenía letras que eran del momento de la fiesta que se celebrara, incluso cantándole al cura párroco de mi Villa, ... (ver texto completo)