LA SECA MARCÓ SU SIGNO EN LA TIERRA CASTELLANA
Aquel hombre campesino, cargado de luz del día, intento cambiar su signo completo de fantasía. Buscando sueños perdidos entre luces de alboradas, supo de sueños fingidos con promesas trastocadas. Supo vender su ganado, en aquel sufrido ambiente, hasta su gallo dorado que despertaba a la gente. En un tren de mercancías, aquel hombre tan decente, supo de melancolías, al ver el llanto de frente, Dejando atrás los caminos, donde se vio penitente, su mente ... (ver texto completo)
Aquel hombre campesino, cargado de luz del día, intento cambiar su signo completo de fantasía. Buscando sueños perdidos entre luces de alboradas, supo de sueños fingidos con promesas trastocadas. Supo vender su ganado, en aquel sufrido ambiente, hasta su gallo dorado que despertaba a la gente. En un tren de mercancías, aquel hombre tan decente, supo de melancolías, al ver el llanto de frente, Dejando atrás los caminos, donde se vio penitente, su mente ... (ver texto completo)