Me indigna ver como esta dividido mi bonito pueblo, en vez de empujar toda hacia adelante en la misma dirección no insultamos y no arreglamos nada. Hay que trabajar por el pueblo y por sus gentes para que cada vez tenga más cosa, se conozca fuera y nos visiten. Yo soy un ganadero joven, de los que hoy ya no quedan, mis manos me huelen a aprisco y me duele esta división. Hasta tal punto que estoy por marcharme del pueblo porque no puedo soportar como nos odiamos. Como final sólo quiero decir una ... (ver texto completo)