Deseo contaros a todos mi tristeza ante la actitud tan irracional que tienen vuestros dirigentes.No tengo de momento nada contra las personas tan amables con las que he hablado, que me han dado su consejo e indicaciones para moverme en un
pueblo al que sólo había ido de pasada y no conocía ni sus
calles ni a sus habitantes.Una
familia noble, cariñosa, sencilla que no ha dado nunca problemas en ninguno de los sitios en los que ha estado y que por supuesto tiene mi
amistad incondicional y mi ayuda
... (ver texto completo)