ENTRE LAS BRISAS DEL DIABLO
Como un torrente de fuego con los dientes afilados, sin exigir ningún ruego llevando detrás el rabo. A las tres de la mañana que son las horas del diablo, nadie sale de su cama el pueblo esta adormilado. La noche parece oscura, el viento pasa de largo, es penosa la locura de ese diablo tan amargo. A las tres de la mañana el diablo no se acostado, y ve su vida tan vana que se siente endemoniado. Las calles están desiertas, los portales muy cerrados, nadie busca las respuestas ... (ver texto completo)
Como un torrente de fuego con los dientes afilados, sin exigir ningún ruego llevando detrás el rabo. A las tres de la mañana que son las horas del diablo, nadie sale de su cama el pueblo esta adormilado. La noche parece oscura, el viento pasa de largo, es penosa la locura de ese diablo tan amargo. A las tres de la mañana el diablo no se acostado, y ve su vida tan vana que se siente endemoniado. Las calles están desiertas, los portales muy cerrados, nadie busca las respuestas ... (ver texto completo)