La guerra estalla en el verano de aquel año, y el maestro queda encuadrado en el bando "rojo". Marazuela está en Madrid. Junto a un grupo de afines toma el Centro Segoviano de la capital y organiza las llamadas Milicias Antifascistas Segovianas, en un local situado en el número 1 de la calle Mayor, en plena Puerta del Sol. « ¡Ya está bien de cantar jotas, que nos han dado un golpe de Estado!», se dice que exclamó aporreando la mesa. Antonio Linage Revilla y Emiliano Barral están con él. Las milicias ... (ver texto completo)
Su carrera estaba completamente truncada, como la de tantas personas, pero él seguía con vida al fin y al cabo. Emiliano Barral, Federico García Lorca o Antonio Linage Revilla, sin ir más lejos, no habían corrido la misma suerte. «A Segovia regresé en 1952, y ya no he tenido problemas porque respeto a los demás. Es una de mis cualidades. Tengo amigos de todas las tendencias y a todos respeto y todos me respetan a mí».
Cuando acaba la pesadilla, el maestro tiene 61 primaveras. Sostiene Manuel González ... (ver texto completo)
Cuando acaba la pesadilla, el maestro tiene 61 primaveras. Sostiene Manuel González ... (ver texto completo)