Yo vi y hable con sus últimos dos habitantes, una señora y un señor, vivian el uno enfrente del otro al lado de la igesia en una de las dos calles del pueblo. Yo visitaba a menudo honquilana cuando era pequeño, el señor nos dejaba entrar en su casa, recuerdo su gran chimenea donde siempre había cascaras de huevo alrededor. Ella siempre estaba sentada en la puerta, enfrente de su vecino. Es una imagen que tengo de mi infancia, luego subiamos con la bici a beber a la fuente, me acuerdo perfectamente ... (ver texto completo)