AQUEL HOMBRE QUE NADIE SABE DONDE TERMINO SU VIDA
Aquel hombre castellano, que sus raíces fueron desde el año 1535, en la Villa de La Seca, y que eligió el camino de marchar a Francia el año 1918, una vez que termino la primera guerra mundial, y dejando a su familia detrás, a la que no abandono, fueron varias familias de esa Villa las que marcharon al país vecino, donde la mayoría llegó a trabajar en los ferrocarriles franceses, que habían sido destruidos por las bombas del ejército alemán, casi todos esos emigrantes se llevaron a su familia, y hubo otros que volvieron a por ellos, la esposa de este hombre no quiso irse de su tierra, y ese hombre se marchó ante las dificultades de poder vivir en ese valle. Su vida fue dura al sentirse solo en ese país vecino, Más al llegar a su jubilación, decidió volver a despedirse de sus hijos, cosa que hizo en los días del mes de julio del año 1936, aquellas fechas debieron de ser muy dudosas, sobre todo por Tierras de Medina del Campo, donde ese hombre había sacado su billete de tren de regreso a Francia, parece ser que debió de ser represaliado, aunque era un hombre no perteneciente a ningún partido político, ese hombre se llamaba. Pascual Cantalapiedra Zambranos, y siempre que hablé con amigos de ese hombre, hace sesenta y cinco años, todos me dijeron en voz baja, que debió de ser fusilado aquellos días, por el mero hecho de ser emigrante fuera de España, Hubo familiares de él que recorrieron el juzgado de Medina del Campo varias veces, incluso pudieron hablar con falangistas del entorno de Medina, y nadie aseguraba nada, solo comentaban que se hicieron barbaridades en esas fechas, sin control de juzgados, el nombre de este hombre fue publicado en el Boletín oficial del Estado hace 70, años ahora, nadie sabía nada de él, y si alguien lo sabía se marchó al otro mundo con sus secretos, Habría que hablar con los muertos que como él están enterrados en los pozos de la carretera de Rodilana, donde no se ha buscado a nadie, este hombre que debió de ser fuerte y trabajador, se marchó para siempre sin conocer su final trágico, Fueron años que indagar era poder terminar en la cárcel, y el miedo se extendía por todo Castilla, y las personas entonces no querían comentar nada a los que no conocieran a fondo, fue la ley del silencio, el miedo a ser represaliado, y todo parecía ser pecado, la verdad de esa historia trágica no la sabemos nadie, y eso que pregunte a sus descendientes entre los que me encuentro yo, Hay muertos que no descansan ni después de morir, los fantasmas que pudieron quedar conocieron el odio a la maldad, y la verdad oculta, nadie sabe dónde.
G X Cantalapiedra. 7 – 7 - 2026
Aquel hombre castellano, que sus raíces fueron desde el año 1535, en la Villa de La Seca, y que eligió el camino de marchar a Francia el año 1918, una vez que termino la primera guerra mundial, y dejando a su familia detrás, a la que no abandono, fueron varias familias de esa Villa las que marcharon al país vecino, donde la mayoría llegó a trabajar en los ferrocarriles franceses, que habían sido destruidos por las bombas del ejército alemán, casi todos esos emigrantes se llevaron a su familia, y hubo otros que volvieron a por ellos, la esposa de este hombre no quiso irse de su tierra, y ese hombre se marchó ante las dificultades de poder vivir en ese valle. Su vida fue dura al sentirse solo en ese país vecino, Más al llegar a su jubilación, decidió volver a despedirse de sus hijos, cosa que hizo en los días del mes de julio del año 1936, aquellas fechas debieron de ser muy dudosas, sobre todo por Tierras de Medina del Campo, donde ese hombre había sacado su billete de tren de regreso a Francia, parece ser que debió de ser represaliado, aunque era un hombre no perteneciente a ningún partido político, ese hombre se llamaba. Pascual Cantalapiedra Zambranos, y siempre que hablé con amigos de ese hombre, hace sesenta y cinco años, todos me dijeron en voz baja, que debió de ser fusilado aquellos días, por el mero hecho de ser emigrante fuera de España, Hubo familiares de él que recorrieron el juzgado de Medina del Campo varias veces, incluso pudieron hablar con falangistas del entorno de Medina, y nadie aseguraba nada, solo comentaban que se hicieron barbaridades en esas fechas, sin control de juzgados, el nombre de este hombre fue publicado en el Boletín oficial del Estado hace 70, años ahora, nadie sabía nada de él, y si alguien lo sabía se marchó al otro mundo con sus secretos, Habría que hablar con los muertos que como él están enterrados en los pozos de la carretera de Rodilana, donde no se ha buscado a nadie, este hombre que debió de ser fuerte y trabajador, se marchó para siempre sin conocer su final trágico, Fueron años que indagar era poder terminar en la cárcel, y el miedo se extendía por todo Castilla, y las personas entonces no querían comentar nada a los que no conocieran a fondo, fue la ley del silencio, el miedo a ser represaliado, y todo parecía ser pecado, la verdad de esa historia trágica no la sabemos nadie, y eso que pregunte a sus descendientes entre los que me encuentro yo, Hay muertos que no descansan ni después de morir, los fantasmas que pudieron quedar conocieron el odio a la maldad, y la verdad oculta, nadie sabe dónde.
G X Cantalapiedra. 7 – 7 - 2026