MEDINA DEL CAMPO: EL AÑO 1918, CAMINO DE FRANCIA...

EL AÑO 1918, CAMINO DE FRANCIA
Fueron varias las familias que aquel año del final de la Primera Guerra Mundial, 1918, eligieron el camino de Francia, muchos de esos emigrantes estaban sin trabajo en Castilla, y se ve que el alguien les avisaba para decirles que allí podían salir adelante, les bastaba esa oferta de trabajo, y enseguida se preparaban sin pensarlo demasiado, vendían sus animales casas de adobes y alguna finca si la tenían, recogían las cuatro cosas que tenían entonces, y marchaban a Medina del Campo, para subir en un tren que les llevaría hasta la frontera, donde cogerían la dirección que ellos llevaban anotada, Fueron los hombres que trabajaban en las obras del ferrocarril, destrozado por las bombas alemanas, y que estos hombres de España lograron ponerlo en marcha. Fueron tiempos difíciles, el idioma y las costumbres les hicieron pasar malos ratos, con el tiempo la mayoría de esas personas nunca más volvieron a su tierra, y ni siquiera sus hijos se molestaron en volver, se hicieron ciudadanos del mundo libre. En La zona del partido judicial de Medina del Campo, fueron muchos los que iniciaron ese camino sin retorno, Solamente pude hablar con un hijo de aquellos que se marcharon, y me contó que fueron familias enteras, algunas se quedaron en la Francia de Los Países catalanes, cómo Carcasona, Bayona incluso en la Costa Brava, donde abundan los viñedos, y estos hombres conocían su forma de trabajarlos y entenderlos, Fueron según escuche a este hombre muchos obreros de la agricultura, los que allí dejaron su vida, y sus hijos algunos solo conocían a sus familiares que trabajaban en Francia. El hablar de su salida de España, era como haberse liberado del paro sin remuneración alguna, el haber conseguido un trabajo fijo, una casa con más comodidades, y una educación sin límites, Incluso esos hijos se casaron la mayoría con mujeres francesas, y ni de vacaciones han vuelto a donde sus padres vivian con problemas de dinero, La distancia en ese caso fue el olvido, aunque se diga que era su pueblo elegido, Hoy solo ha quedado el recuerdo de los que tuvimos familiares en esa emigración forzosa. Mi caso, parientes y abuelo. G X Cantalapiedra. 28-5 – 2026.