HACE AHORA 150, AÑOS EN LA SECA
Han pasado 150, años, que en La Seca las viñas verdejas llegaban hasta las tapias de adobes de las viviendas o casas de la Villa, Digamos que la mayoría del término municipal eran viñas, En aquellos años no existía la Bodega Cooperativa. Fundada por Don Fermin Bedoya, medico de dicho lugar, el año 1935. Con un grupo de labradores dueños de viñas, La Luz eléctrica hace tantos años no existía en La Villa, y mi abuela me decía hace setenta años, ella tenía entonces 90, años, como se desarrollaba la vida en aquel tiempo, Las bodegas eran todas particulares, y los pellejos de vino, construidos allí en tres boterías, servían para sacarlos de dichas bodegas subterráneas, eran hombres fuertes, que a sus espaldas lograban sacar pejellos de vino de cinco o seis cantaras, cada cántara son 16, litros. Esos hombres les apodaban “sacadores”. Y dejaban en los carros aparcados en las calles su mercancía de vinos. Dichos carros y carreros venían de diferentes lugares del norte de España, incluso de la misma provincia, eran tiempos donde los animales de tracción recorrían cantidad de kilometros, para poder llevar su vino a su comarca, La Seca que entonces no se hablaba de hectáreas, si no de obradas y en viñedos aranzadas, tenía 6000, hectáreas, el termino entero, la mayoría de los viñedos, o como se dice ahí. Majuelos. Ahora mismo creo que no existen tantos viñedos, Aunque parece que camino llevan de ser casi todo el término municipal, viñas.
G X Cantalapiedra. 4 – 10 – 2026.
Han pasado 150, años, que en La Seca las viñas verdejas llegaban hasta las tapias de adobes de las viviendas o casas de la Villa, Digamos que la mayoría del término municipal eran viñas, En aquellos años no existía la Bodega Cooperativa. Fundada por Don Fermin Bedoya, medico de dicho lugar, el año 1935. Con un grupo de labradores dueños de viñas, La Luz eléctrica hace tantos años no existía en La Villa, y mi abuela me decía hace setenta años, ella tenía entonces 90, años, como se desarrollaba la vida en aquel tiempo, Las bodegas eran todas particulares, y los pellejos de vino, construidos allí en tres boterías, servían para sacarlos de dichas bodegas subterráneas, eran hombres fuertes, que a sus espaldas lograban sacar pejellos de vino de cinco o seis cantaras, cada cántara son 16, litros. Esos hombres les apodaban “sacadores”. Y dejaban en los carros aparcados en las calles su mercancía de vinos. Dichos carros y carreros venían de diferentes lugares del norte de España, incluso de la misma provincia, eran tiempos donde los animales de tracción recorrían cantidad de kilometros, para poder llevar su vino a su comarca, La Seca que entonces no se hablaba de hectáreas, si no de obradas y en viñedos aranzadas, tenía 6000, hectáreas, el termino entero, la mayoría de los viñedos, o como se dice ahí. Majuelos. Ahora mismo creo que no existen tantos viñedos, Aunque parece que camino llevan de ser casi todo el término municipal, viñas.
G X Cantalapiedra. 4 – 10 – 2026.