LA SECA: CUANDO LA VERDAD TE HACE DAÑO...

CUANDO LA VERDAD TE HACE DAÑO
Hace ahora unos treinta y cinco años, comprendí el dolor y el mal sabor que puede dejar que, en el entierro de tu padre, te encuentres solo, no ha sido mi caso, más este hombre con el que me unía una buena amistad, me confesaba, “mi padre debió de ser una mala persona, ya que en mi tierra debió de tener mala conducta en su juventud” no quise tirar de la manta, sabia de sobra por qué nadie fue a su entierro, yo tampoco hubiera ido, era superior a mi fuerza, y aunque no quiero juzgar a nadie, este hombre fue peor que el demonio, Solo el tiempo le fue marcando como un asesino, y este su hijo se enteró de dicha barbaridad cuando llegó de la Universidad con 18, años, y un amigo de su infancia le planto la historia salvaje, de aquel hombre que nadie le acompaño al Cementerio de su pueblo al final de su vida. y que su hijo no sabía nada, aquel amigo de su infancia se lanzo a contar tan malvada historia, al ver cómo le quitaba la novia, viendo que la joven que él quería que fuera su novia, y ver que el hijo del asesino al llegar de la ciudad con ropa de moda y muy bien educado, Los padres de ambos digamos que casi fueron igual, más el padre de este joven se pasó de raya y de ser un humano sin dignidad, Solamente un demonio puede hacer tan malvado asesinato, nadie puede poner ideas ni otras cosas paralelas, y incluso el abuelo o padre de este demonio le reprochó a su hijo en aquel tiempo de maldad tan horrible asesinato. Los pueblos casi nunca juzgan, pero tienen en cuenta las salvajadas de cada vecino, y normalmente se ve en su entierro, las personas normales digamos ciudadanos de conciencia y amor al prójimo no perdonan esas barbaridades, Aunque nunca fue juzgado de tan horrible crimen, donde el humanismo no existió, y solamente dejaron odio y dolor por donde anduvieron, creo que hay actos donde el ser humano deja de ser humano y solo es un asesino sin ninguna clase de perdón. G X Cantalapiedra. 5 – 8 – 2026.