LA SECA: UNA TARDE DE AQUELLAS DE DICIEMBRE DE 1953....

UNA TARDE DE AQUELLAS DE DICIEMBRE DE 1953.
Una de aquellas tardes de diciembre de 1953, Los carros de yugo con sus tapialeras, venían cargados de remolacha azucarera, a lo que había sido la Fábrica de Harina del Señor Teodoro Sanz, era la metida del Sol, los carros circulaban por el Camino de La Perdiz, pegado al Cementerio, y eran tirados por mulas y otros por bueyes, a su paso normal, los niños que habíamos salido de la escuela a las cinco de la tarde, nos había dado tiempo justo para llegar hasta ese lugar esquina con la calle de La Huerta, Algunos niños de mi edad o un poco mayores, desde las aceras en alto, llamábamos a los bueyes como se hacía en la fiesta de novillos, los bueyes ni se movían de su carro, mientras aquellos niños quizá mas de cien, gritamos a los bueyes para que iniciaran su forma de seguir a los que les llamábamos, eran varios días de aquella época donde se sacaba la remolacha, la mayoría de niños íbamos a ver pasar a los bueyes, que solo existían en La Seca tres pares, los que les conducían eran llamado bueyeros, la afición era tremenda, con solo gritar a esos animales, y que nos mirasen haciendo su trabajo nos conformamos, mi padre estuvo algunos días conduciendo un par de bueyes propiedad del Señor Teodoro Sanz. Y me había dicho en casa que no bajase a donde pasaban esos bueyes, que llevaban 1300, kilos en cada carro de remolacha, los de las mulas andaban con los mil kilos, de parecida mercancía. La noche se venía encima enseguida, y después de ver pasar esos carros tirados por sus animales, los niños de entonces, hoy hombres viejos, nos sentimos felices de ver aquellos bueyes tan grandes y andando un poco a paso lento. Fueron tardes inolvidables, aun presiento como andaban y agachaban su cabeza tirando de aquellos yugos, creo que de madera de encina.
G X Cantalapiedra. 8 – 7 – 2026.