VIÑEDOS EN EL SIGLO XVIII EN LA SECA
Hace más de tres siglos La Seca llegó a tener casi todo el término municipal plantado de viñas, comentaban algunos abuelos hace setenta años, que sus antepasados hablaban de que las cepas de uva verdeja llegaban a las tapias de la Villa, incluso existían parras en los patios de las casas de las personas que allí vivian, para adornar dichas fachadas o simplemente tapias entonces de adobe, y que sus uvas eran apreciadas, llegándolas a recoger a finales de aquellas vendimias, el termino de La Seca tenía más de 6000, hectáreas, que según escuche, más de cinco mil eran viñedos, Había mares de color verde en verano, que ocupaban todos lo rasos, y que ahora mismo se han vuelto a ver, La Seca es Cuna del Verdejo, y según quien me lo contó siendo niño, yo me lo he creído siempre, de testigo están aquellas bodegas de Valdiruelo, donde nuestros mayores no te dejaban acercarte, diciendo que existían allí alimañas, según parece hubo viñedos en la zona del Monte de Las Monjas y Camino de La Peña, que parece que fueron plantados en el siglo XII, por los habitantes que ocuparon el Poblado de La Perdiz que fueron personas venidas del norte de España y llegaron a vivir en dicho poblado 150, vecinos, que pertenecían a la diócesis de Salamanca. Sin olvidar que hubo habitantes que nadie sabe de donde llegaron, Tenemos en La Seca el dulce de Letuario, que procede de Israel, y es el postre preferido en Tel Avid. Y esos humanos igualmente lograron el dulce de Arrope, y los famosos alfeñiques, clásicos desde hace siglos en esa Villa castellana, El Palo de Verdejo fue un freno para las enfermedades del oídio, mildeo, yesca y filoxera, que tanto daño hicieron en las viñas de toda España. Hoy día La Seca es una extensión de viñedos fabulosa, digamos que cerca de aquel termino de hace tres siglos, teniendo el subsuelo de dicha Villa una enorme bodega en su mayoría en desuso. Siendo su Bodega Cooperativa. La mayor de Castilla y León, con muchísimas marcas de vino, casi todos verdejos.
G X Cantalapiedra, 26 – 6 – 2026.
Hace más de tres siglos La Seca llegó a tener casi todo el término municipal plantado de viñas, comentaban algunos abuelos hace setenta años, que sus antepasados hablaban de que las cepas de uva verdeja llegaban a las tapias de la Villa, incluso existían parras en los patios de las casas de las personas que allí vivian, para adornar dichas fachadas o simplemente tapias entonces de adobe, y que sus uvas eran apreciadas, llegándolas a recoger a finales de aquellas vendimias, el termino de La Seca tenía más de 6000, hectáreas, que según escuche, más de cinco mil eran viñedos, Había mares de color verde en verano, que ocupaban todos lo rasos, y que ahora mismo se han vuelto a ver, La Seca es Cuna del Verdejo, y según quien me lo contó siendo niño, yo me lo he creído siempre, de testigo están aquellas bodegas de Valdiruelo, donde nuestros mayores no te dejaban acercarte, diciendo que existían allí alimañas, según parece hubo viñedos en la zona del Monte de Las Monjas y Camino de La Peña, que parece que fueron plantados en el siglo XII, por los habitantes que ocuparon el Poblado de La Perdiz que fueron personas venidas del norte de España y llegaron a vivir en dicho poblado 150, vecinos, que pertenecían a la diócesis de Salamanca. Sin olvidar que hubo habitantes que nadie sabe de donde llegaron, Tenemos en La Seca el dulce de Letuario, que procede de Israel, y es el postre preferido en Tel Avid. Y esos humanos igualmente lograron el dulce de Arrope, y los famosos alfeñiques, clásicos desde hace siglos en esa Villa castellana, El Palo de Verdejo fue un freno para las enfermedades del oídio, mildeo, yesca y filoxera, que tanto daño hicieron en las viñas de toda España. Hoy día La Seca es una extensión de viñedos fabulosa, digamos que cerca de aquel termino de hace tres siglos, teniendo el subsuelo de dicha Villa una enorme bodega en su mayoría en desuso. Siendo su Bodega Cooperativa. La mayor de Castilla y León, con muchísimas marcas de vino, casi todos verdejos.
G X Cantalapiedra, 26 – 6 – 2026.