LA SECA: VAMOS CAMINANDO ENTRE LA NIEBLA...

VAMOS CAMINANDO ENTRE LA NIEBLA
Cuantas veces escuche decir esas palabras, “Vamos caminando entre la niebla”, Eran mañanas frías de invierno, cuando los trabajadores de la agricultura de ese Valle, salíamos a podar, o escabar en los viñedos, La niebla era cerrada, y a más de cien metros no veías lo que pasaba, incluso recuerdo aquellas noches donde la vista perdía el horizonte en la propia Villa, eran noches heladoras, las temperaturas bajaban de cero grados, y en las cocinas de los hogares se encendían esas lumbres que daban calor a parte de las casas, esas noches que llamábamos tenebrosas, donde en los bares con estufas de serrín calentaban dichos locales, Y los juegos de cartas eran parte del entretenimiento, hasta que llegó la televisión en blanco y negro, nos parecía un milagro, era una forma de estar en contacto con otros mundos diferentes, Pienso que los que nos quieren llevar de nuevo al blanco y negro, no saben o no quieren saber como fue aquella vida en la Castilla Seca y Polvorienta, que ahora se ve inundada de agua por la cantidad de borrascas que no visitaron, Esos días de niebla cerrada, que algunas veces era la llamada meona, tenía duro su recorrido, Fueron fechas donde algunas personas no salian de su casa para nada, Sus conciencias esos días les castigaban, por no salir ni visitaban el Circulo de Labradores, o el Café Bar de Recio, donde solían pasar algunos ratos, Incluso si al meterse el Sol se venía la niebla al Valle, corrían con sus animales para evitar esos tramos de niebla cerrada, El miedo de haber sido mala gente lo llevaron incluso hasta su muerte. No quisiéramos volver a la España de blanco y negro, preferimos verla en colores, el tiempo fue borrando nombres que mejor tenerlos en el olvido para siempre, y que la niebla no sea un castigo de meterte en tu casa enseguida. G X Cantalapiedra. 15 – 2 – 2026.