ME COMENTABA UN AMIGO
Para que sirven las guerras, porque dejan tantos muertos,
por qué los hombres se entierran en mil lugares siniestros.
Me comentaba un amigo, que momentos más inciertos,
surgen guerras de castigo entre llantos con sus muertos.
Existen gentes sin alma, no piensan el mal ajeno,
ellos romperán la calma con su terrible veneno.
¿La Madre Naturaleza no puede poner el freno?,
hoy solo vemos torpeza sin ver el futuro bueno.
Vamos temiendo a las fuerzas que buscan nuevos imperios,
cometerán las torpezas de los pasado milenios.
Hombres que no tienen alma, a veces solo dineros,
que su conciencia no clama al ver sangre en los senderos.
Nadie los habla al oído ni les dicen cuántos muertos,
no sienten el pecho herido en los momentos inciertos.
La guerra viene aflorando por lugares indirectos,
más la veremos llegando con sus tan valiosos muertos.
Los señores de la guerra solo comentan momentos,
donde la muerte se entierra entre muchos sufrimientos.
Los pueblos vienen temiendo esos tiempos tan soberbios,
donde se va padeciendo el no tener ciertos medios.
Amenazas que suscriben los demonios agoreros,
y que su vida la escriben entre sueños pordioseros.
Nos vienen amenazando con dejarnos por el suelo,
dicen que quieren triunfando vernos pidiendo consuelo.
G X Cantalapiedra. 12 – 1 – 2026.
Para que sirven las guerras, porque dejan tantos muertos,
por qué los hombres se entierran en mil lugares siniestros.
Me comentaba un amigo, que momentos más inciertos,
surgen guerras de castigo entre llantos con sus muertos.
Existen gentes sin alma, no piensan el mal ajeno,
ellos romperán la calma con su terrible veneno.
¿La Madre Naturaleza no puede poner el freno?,
hoy solo vemos torpeza sin ver el futuro bueno.
Vamos temiendo a las fuerzas que buscan nuevos imperios,
cometerán las torpezas de los pasado milenios.
Hombres que no tienen alma, a veces solo dineros,
que su conciencia no clama al ver sangre en los senderos.
Nadie los habla al oído ni les dicen cuántos muertos,
no sienten el pecho herido en los momentos inciertos.
La guerra viene aflorando por lugares indirectos,
más la veremos llegando con sus tan valiosos muertos.
Los señores de la guerra solo comentan momentos,
donde la muerte se entierra entre muchos sufrimientos.
Los pueblos vienen temiendo esos tiempos tan soberbios,
donde se va padeciendo el no tener ciertos medios.
Amenazas que suscriben los demonios agoreros,
y que su vida la escriben entre sueños pordioseros.
Nos vienen amenazando con dejarnos por el suelo,
dicen que quieren triunfando vernos pidiendo consuelo.
G X Cantalapiedra. 12 – 1 – 2026.