LA SECA: SUBIR TRANQUILO A SAN ROQUE...

SUBIR TRANQUILO A SAN ROQUE
Como final del camino sobre su cima soñada, es un lugar con buen signo de la vida evaporada. Cuando vuelan las cenizas en las mañanas tempranas, se ven las sendas plomizas de las tierras lasecanas. Esa cima tan querida, esa Ermita recordada, esa colina elegida donde las sombras descansan. Las penas se van volando en esas tierras labradas, esa colina clamando tiene sombras marginadas. San Roque tiene su mito entre vistas prodigiosas, de vez en cuando algún grito nos deja brisas dichosas. La Ermita siempre presente en los buenos pensamientos, es un lugar penitente que te quita sufrimientos. Desde La Seca mirando su colina ventilada, el tiempo nos va dejando ver su ladera ambientada. Subir tranquilo a San Roque los domingos por la tarde, es querer vivir el toque de no sufrir nunca en balde. Entre cenizas al viento la muerte sigue angustiada, en San Roque el buen aliento te alegrará la mirada. Entre gritos pasajeros y sonidos de campanas, En San Roque los letreros hacen vibrar las mañanas. Sombras de viejas leyendas sin ver esa tierra extraña, La Seca tiene sus sendas que son de tierra de España. Las miradas al pasado, entre cenizas voladas, el amor si es olvidado tuvo sus horas dañadas. Amores tuvo San Roque, entre preciosas miradas, muchas pasiones en bloque dejan laderas marcadas. Cenizas que van volando, la vida no vale nada, si nos marchamos llorando dejamos la encrucijada. Soñando con bellas flores tienes muchas esperanzas, eliminando dolores se sueñan preciosas danzas. G X Cantalapiedra.