EL AÑO 1500, SE FUNDÓ LA SECA
Eran años de pestes y enfermedades raras, para aquellos penosos años, donde la medicina empezaba andar, en sus pasos, entre la brujería y la incertidumbre, de poder curar a los seres humanos. El pueblo de La Perdiz, que el año 1250, tenía, 150, vecinos, que pertenecían a la diócesis de Salamanca, y situado entre el Camino de La Peña y Valdiruelo, sufrió una de esas tremendas pesadillas, que era la Peste Negra, como así se la llamaba. Su método de eliminar era la cal viva jalbegando, y si no se eliminaba, entonces se quemaba la casa o el pueblo entero, dejándolo abandonado a su mala suerte. Los animales como vacas, cerdos, gallinas, acémilas, burros, caballos, gallinas, y otra clase de animales, se quedaban al aire libre, algunos amarrados para impedir su fuga. Y estos señores fueron los que abandonaron el poblado de La Perdiz, y se acoplaron en el monte Inhiesta, que es la actual La Seca, que durante el tiempo que fue talado su monte, le llamaron La Tala, ya que con sus árboles, fue reconstruido Medina del Campo, de tres incendios grandes, uno de ellos el año 1520, por las fuerzas de guerra de Carlos V, mandadas por gente del Cardenal Cisneros y el Cardenal Adriano. Que castigaban a Medina, por haber dado los cañones que entonces tenían en el Castillo de La Mota. A los segovianos comuneros de Juan Bravo. Y por a ver aceptado un símbolo en su escudo, que aún perdura, en la parte que rodea a los 13, doblones de oro de su escudo, que fueron donados a las fuerzas comuneras, que dice. “NI AL REY OFICIO, NI AL PAPA BENEFICIO”. Medina del Campo estuvo ardiendo por sus cuatro costados, por dichos guerreros, Luego con la madera del lugar donde hoy se extiende La Seca, más el Monte Pedroso, se pudo levantar de nuevo la ciudad de Medina del Campo. Y aunque siempre estuvo en el punto de mira. De los reyes de entonces, Paso a ser una ciudad castellana sin demasiado progreso. Aunque parece que sus juzgados funcionaron siempre, llevando a ejecutar, en tiempos de Felipe II, al catedrático de Salamanca. Martín o Martínez, Cantalapiedra. Según la historia de España, y de la Inquisición, Que algo tuvo de parentesco con La Seca, Ya que entre La Seca y Medina se desarrolló mucho el ser vecino de dicho lugar, Donde Don Alonso Cantalapiedra, con título de hidalguía, logro el Villazgo para La Seca, el año 1629, siendo él quien deposito 2,900, 000, maravedíes, de los 6, 900,000, que costó la escritura, para que La Seca siga siendo Villa. No olvidaremos a la Villa de San Martín, que años después, ante una peste negra. Inmigraron a los pueblos vecinos sus habitantes, entre ellos a La Seca, donde quedan descendientes de aquel tiempo de tragedia. Y sus caminos de entonces, siguen con sus nombres antiguos, como Camino de La Villa de San Martín. Digamos que La Seca parece ser según nos cuentan las leyendas, se fundó con los poblados de alrededor de los lugares que sufrieron epidemias. Esta pandemia actual posiblemente se vaya sin causar demasiados daños, aunque toda la población tratará de evitarlo. Para no ser castigada por esta maldita epidemia. G X Cantalapiedra. 6 – 10 - 2020
Eran años de pestes y enfermedades raras, para aquellos penosos años, donde la medicina empezaba andar, en sus pasos, entre la brujería y la incertidumbre, de poder curar a los seres humanos. El pueblo de La Perdiz, que el año 1250, tenía, 150, vecinos, que pertenecían a la diócesis de Salamanca, y situado entre el Camino de La Peña y Valdiruelo, sufrió una de esas tremendas pesadillas, que era la Peste Negra, como así se la llamaba. Su método de eliminar era la cal viva jalbegando, y si no se eliminaba, entonces se quemaba la casa o el pueblo entero, dejándolo abandonado a su mala suerte. Los animales como vacas, cerdos, gallinas, acémilas, burros, caballos, gallinas, y otra clase de animales, se quedaban al aire libre, algunos amarrados para impedir su fuga. Y estos señores fueron los que abandonaron el poblado de La Perdiz, y se acoplaron en el monte Inhiesta, que es la actual La Seca, que durante el tiempo que fue talado su monte, le llamaron La Tala, ya que con sus árboles, fue reconstruido Medina del Campo, de tres incendios grandes, uno de ellos el año 1520, por las fuerzas de guerra de Carlos V, mandadas por gente del Cardenal Cisneros y el Cardenal Adriano. Que castigaban a Medina, por haber dado los cañones que entonces tenían en el Castillo de La Mota. A los segovianos comuneros de Juan Bravo. Y por a ver aceptado un símbolo en su escudo, que aún perdura, en la parte que rodea a los 13, doblones de oro de su escudo, que fueron donados a las fuerzas comuneras, que dice. “NI AL REY OFICIO, NI AL PAPA BENEFICIO”. Medina del Campo estuvo ardiendo por sus cuatro costados, por dichos guerreros, Luego con la madera del lugar donde hoy se extiende La Seca, más el Monte Pedroso, se pudo levantar de nuevo la ciudad de Medina del Campo. Y aunque siempre estuvo en el punto de mira. De los reyes de entonces, Paso a ser una ciudad castellana sin demasiado progreso. Aunque parece que sus juzgados funcionaron siempre, llevando a ejecutar, en tiempos de Felipe II, al catedrático de Salamanca. Martín o Martínez, Cantalapiedra. Según la historia de España, y de la Inquisición, Que algo tuvo de parentesco con La Seca, Ya que entre La Seca y Medina se desarrolló mucho el ser vecino de dicho lugar, Donde Don Alonso Cantalapiedra, con título de hidalguía, logro el Villazgo para La Seca, el año 1629, siendo él quien deposito 2,900, 000, maravedíes, de los 6, 900,000, que costó la escritura, para que La Seca siga siendo Villa. No olvidaremos a la Villa de San Martín, que años después, ante una peste negra. Inmigraron a los pueblos vecinos sus habitantes, entre ellos a La Seca, donde quedan descendientes de aquel tiempo de tragedia. Y sus caminos de entonces, siguen con sus nombres antiguos, como Camino de La Villa de San Martín. Digamos que La Seca parece ser según nos cuentan las leyendas, se fundó con los poblados de alrededor de los lugares que sufrieron epidemias. Esta pandemia actual posiblemente se vaya sin causar demasiados daños, aunque toda la población tratará de evitarlo. Para no ser castigada por esta maldita epidemia. G X Cantalapiedra. 6 – 10 - 2020