LA SECA SIGUE TEMIENDO
La Pandemia va creciendo por los caminos del mundo, las gentes lo van sintiendo al ver el peligro agudo. Estos tiempos de penumbras que se viven con locura, las epidemias alumbran entre brisas de amargura. La Seca siente los males que se viven explicando, sin ver las causas normales que en España se van dando. La pandemia sigue activa con sus brotes pendencieros, ella sola se motiva sobre caminos enteros. La Seca lo va pensando, aquí no valen intrusos, la epidemia va llegando entre penosos abusos. Los muertos se van contando en algunas poblaciones, por detrás se van quedando muchas raras conclusiones. Aquí no vale ser duro ni caminar en la noche, el mañana sigue duro aunque le lances reproche. La pandemia va volando por diferentes lugares, alguien quisiera ir parando su maldad en los hogares. Residencias de mayores, con sus calvarios cercanos, a veces sufren dolores que suelen ser inhumanos. Esta maldita pandemia sin respetar las edades, nos parece una tragedia cubierta de falsedades. Los vecinos de La Seca, saben conocer sus males, y aunque no tienen la tecla ven los virus anormales. Sin conocer los motivos de esta peste rencorosa, se sufren sus adjetivos de una forma dolorosa. El mañana está esperando sobre los grandes viñedos, la vendimia va llegando con sus constantes enredos. Nadie se sienta seguro ni predique soluciones, el mañana sigue duro con serias cavilaciones. La Seca tuvo sus pestes que la dejaron sus huellas, eran tiempos más agrestes, sin ver sus jornadas bellas. Están los tiempos logrando hacer buenas soledades, para así logran mirando las penas y sus maldades. La soledad castellana puede ser preciosa y buena, la notamos ser más sana si la pandemia envenena. Cerrar pronto los portales, apretar bien las traseras, estas pandemias fatales quisieran romper barreras. G X Cantalapiedra. 25 – 8 - 2020.
La Pandemia va creciendo por los caminos del mundo, las gentes lo van sintiendo al ver el peligro agudo. Estos tiempos de penumbras que se viven con locura, las epidemias alumbran entre brisas de amargura. La Seca siente los males que se viven explicando, sin ver las causas normales que en España se van dando. La pandemia sigue activa con sus brotes pendencieros, ella sola se motiva sobre caminos enteros. La Seca lo va pensando, aquí no valen intrusos, la epidemia va llegando entre penosos abusos. Los muertos se van contando en algunas poblaciones, por detrás se van quedando muchas raras conclusiones. Aquí no vale ser duro ni caminar en la noche, el mañana sigue duro aunque le lances reproche. La pandemia va volando por diferentes lugares, alguien quisiera ir parando su maldad en los hogares. Residencias de mayores, con sus calvarios cercanos, a veces sufren dolores que suelen ser inhumanos. Esta maldita pandemia sin respetar las edades, nos parece una tragedia cubierta de falsedades. Los vecinos de La Seca, saben conocer sus males, y aunque no tienen la tecla ven los virus anormales. Sin conocer los motivos de esta peste rencorosa, se sufren sus adjetivos de una forma dolorosa. El mañana está esperando sobre los grandes viñedos, la vendimia va llegando con sus constantes enredos. Nadie se sienta seguro ni predique soluciones, el mañana sigue duro con serias cavilaciones. La Seca tuvo sus pestes que la dejaron sus huellas, eran tiempos más agrestes, sin ver sus jornadas bellas. Están los tiempos logrando hacer buenas soledades, para así logran mirando las penas y sus maldades. La soledad castellana puede ser preciosa y buena, la notamos ser más sana si la pandemia envenena. Cerrar pronto los portales, apretar bien las traseras, estas pandemias fatales quisieran romper barreras. G X Cantalapiedra. 25 – 8 - 2020.