LA SECA: LA SECA MARCÓ SU SIGNO EN LA TIERRA CASTELLANA...

LA SECA MARCÓ SU SIGNO EN LA TIERRA CASTELLANA
Aquel hombre campesino, cargado de luz del día, intento cambiar su signo completo de fantasía. Buscando sueños perdidos entre luces de alboradas, supo de sueños fingidos con promesas trastocadas. Supo vender su ganado, en aquel sufrido ambiente, hasta su gallo dorado que despertaba a la gente. En un tren de mercancías, aquel hombre tan decente, supo de melancolías, al ver el llanto de frente, Dejando atrás los caminos, donde se vio penitente, su mente buscó los signos de sufrir y ser valiente. Por los caminos del mundo, intentando ardientemente, no sentirse un vagabundo ni querer ser indecente. Con visiones de tristeza se despertó de su sueño, nunca quiso ver pereza ni tampoco tener dueño. Andando por mil caminos, temiendo las asperezas, sin apenas probar vinos ni querer dejar torpezas. Los caminos del olvido, tienen frases de miserias, alguno quedó perdido en las horas que son serias. La Seca marcó su signo, con palabras siempre cuerdas, algún querido vecino le dijo, “nunca te pierdas”. Cuando las nubes acechan para dejarnos dañados, se abren sombras de sospechas en los caminos marcados. Existen horas complejas con pensamientos trenzados, donde no valen las quejas de los humanos marcados. Hay marchas que vas notando cuando se pasan los días, y voces que recordando fueron ratos de alegrías. La Seca siempre en la mente para no verse dañado, sin llegar a estar presente, pueden dejarte humillado. Cuando no sabes cuidarte, y se olvidan las lecciones, quizá quieras relajarte sin entender las razones. La vida te va dejando un montón de conclusiones, donde puedes ir notando muchas malas soluciones. Para seguir adelante, sin rencores ni agonías, no pierdas ningún instante entre malas sintonías. Te llamaran del juzgado, antes que amanezca el día, serás hombre condenado si vives melancolía. El destino queda lejos, rebasando las colinas, más no busques los complejos entre gentes adivinas. Con la mirada serena, con el sentir sin medida, cuando no quieres la pena no será tarde perdida. Los inmigrantes llevamos una esperanza sentida, aunque a veces encontramos mucha palabra perdida. Hay caminos con misterios, que rompen las sinfonías, en los minutos más serios nadie quiere las porfías. Los llantos quedan callados, al no tener simpatía. son esos versos sellados que temen la luz del día.
G X Cantalapiedra..