LA SECA: DON ANTONIO MACHADO, RUIZ. NACIÓ EL 26 DE JULIO DE...

DON ANTONIO MACHADO, RUIZ. NACIÓ EL 26 DE JULIO DE 1875. Y MURIÓ EL 22 DE FEBRERO DE 1939. EN FRANCIA A 26, KILÓMETROS DE ESPAÑA
Que Don Antonio Machado en ese bonito día, se despertaba a la vida, en Sevilla, Andalucía. En El Palacio Las Dueñas en el centro de Sevilla, hasta brillaron estrellas entre su gente sencilla. Machado marcando sueños en su infancia deprimida. Donde tuvo sus empeños sin ver su ruta perdida. Pisando por nuevas tierras en Madrid logró su vida, y en la más libre enseñanza hizo cultura elegida. Ciertos teatros madrileños le hicieron ser compañía, y entre brisas con ensueños termino filosofía, Por Los Caminos de Soria otra vida conocía, Leonor de compañera le dio sobrada alegría. Las desgracias van volando por Los Campos de Castilla, donde queda algún recuerdo que parece maravilla. Machado lloró la muerte de su esposa tan sencilla, y no le cambio la suerte ni aunque soñara Sevilla. En Baeza fue meditando por tierras de Andalucía, y su verso fue llegando con aires de la alegría. Segovia fue su destino, con su Madrid de vecina, Guiomar marcó su signo de hacer su vida más fina. Soplaron vientos del norte, la guerra daño su vida, Valencia con pasaporte y en Colliure despedida. Una vida de canciones, un mensaje de armonía, un saber de relaciones que le dieron simpatía. Machado dejó caminos por La Ribera del Duero, que siguen siendo destinos del cariño verdadero.” Fue buscando una escalera, para subir al madero, para quitarle los clavos a Jesús el Nazareno”. Machado soñó caminos por esas tierras sorianas, donde notó que los pinos hacen alegres mañanas. En una tumba tranquila más allá de la frontera, en su historia se perfila el exilio de barrera. Machado sigue presente, aunque lejos de su tierra, su verso no vive ausente aunque le mató la guerra. Por los Caminos de Soria, Machado sigue perenne, se conserva su memoria sin notar nunca que muere. Han pasado muchos años, de aquellos tristes vaivenes, se conocieron los daños y se recuerdan los trenes. “Caminante no hay camino si no estelas en la mar”. Marchó sin tener destino y lloró mirando al mar. Es penoso el desatino que Machado ha de llevar. Los caminos de Castilla no le quieren olvidar. y su gente más sencilla le tienen que recordar. Las Tierras de Alvargonzalez que al Duero mirando están, conocieron los detalles de aquel tiempo tan fatal. Un homenaje sincero con versos que son verdad, él siempre fue viajero buscando “LA LIBERTAD”… G X Cantalapiedra. 25 - 7 – 2020.