LOS NOVILLOS VIENEN LOS NOVILLOS VAN….
Los novillos vienen los novillos van, los novillos vienen por la calle Real. Así empezaba la canción que se cantaba por todas las calles de La Seca hace muchos años, cuando los encierros eran por la carretera de Tordesillas, y venían desde los prados de Mal Pasillo, entonces la caballería y hombres a pie, acompañaban a seis toros y algún cabestro, hasta el antiguo Hospital, donde en su corral que era bastante grande, se les tenía encerrados, hasta las doce de la mañana, que se empezaba el encierro por la Calle del Pozo Bueno y Calle Real, hoy Tomas Bayón, hasta llegar a la Plaza de España. Todo el ambiente taurino se desarrollaba, con mucho interés y afición, ya que las fiestas entonces, se celebraban el último domingo de Agosto, una vez que las faenas agrícolas del verano se habían casi terminado, y las prisas de la recolección no existían, todo en aquel tiempo se basaba en las fiestas de novillos. Hubo en aquellos años un alcalde, llamado Victoriano Cantalapiedra, que fue capaz de instalar fuentes de agua por varios lugares de La Seca, y cuando la gente pensó que no habría dinero para los novillos, se dedico a cantar una canción, que más o menos decía así. “Qué no queremos fuentes, que no queremos fuentes, que queremos novillos, que es lo que nos divierte”. Y entonces aquel alcalde, que en aquella época, trato de aminorar el paro en la villa, dando el trabajo llamado plus, para que algunos obreros pudieran comer, ante tal situación de desaliento. Fueron años muy difíciles, que sola la emigración pudo aminorar, Hay recuerdos que la juventud actual no los conoce, de no ser que algunos padres y abuelos, les hayan recordado en sus ratos de ocio. El famoso Palo de Telefónica, en la Plaza, fue el testigo de aquellos años de penumbras, donde se anunciaban la venta de animales y casas, para poder pagarse el viaje hacia otras tierras, la mayoría hacia Vizcaya, mejor dicho casi todos a Baracaldo. Aquellos años, la gente sentía la fiesta de novillos, cómo algo muy importante, y sus fechas eran anotadas, como días de descanso y diversión, aquellos años han dado paso, a esta época anti taurina, que los enemigos de la fiesta, quieren anularla, aunque queden recuerdos, de que durante siglos, La Seca se divertía, y tenía una afición taurina muy grande, Cómo el de aquel señor apodado, “EL RONJOLILLA”, que dio muerte con su lanza al Toro de La Vega en Tordesillas. Y otros aficionados cómo fueron “LOS BARBEROS DE LA POSADA.. LOS MORENINES” familia del torero, Jorge Manrique. Por eso la fiesta de novillos en La Seca, tiene siglos de celebración, y sin ser fiesta religiosa, se sigue celebrando cada año, ya que faltaría algo en esta villa, si no hubiera esa fiesta tan tradicional. Qué desde toda la comarca de la Castilla Profunda, se tiene en cuenta, para poder acudir a sus encierros y demás acontecimientos festivos. Que hacen de esta Villa, ser un lugar de diversión sana, a la vez de poder probar esos vinos Verdejos, típicos de esta tierra desde hace más de 500, años, cuando La Seca se fundó, como población, desde lo que fueron sus viejas raíces, que según la historia nos cuenta, El Despoblado de La Perdiz, donde parece que ya se cosechaba el vino Verdejo. En bodegas subterráneas, dando a La Seca, ese título honorifico de ser “La Cuna del Verdejo”. Solo me queda el desear Felices Novillos, y demás diversiones en la Villa de La Seca, Un saludo, G X Cantalapiedra.
Los novillos vienen los novillos van, los novillos vienen por la calle Real. Así empezaba la canción que se cantaba por todas las calles de La Seca hace muchos años, cuando los encierros eran por la carretera de Tordesillas, y venían desde los prados de Mal Pasillo, entonces la caballería y hombres a pie, acompañaban a seis toros y algún cabestro, hasta el antiguo Hospital, donde en su corral que era bastante grande, se les tenía encerrados, hasta las doce de la mañana, que se empezaba el encierro por la Calle del Pozo Bueno y Calle Real, hoy Tomas Bayón, hasta llegar a la Plaza de España. Todo el ambiente taurino se desarrollaba, con mucho interés y afición, ya que las fiestas entonces, se celebraban el último domingo de Agosto, una vez que las faenas agrícolas del verano se habían casi terminado, y las prisas de la recolección no existían, todo en aquel tiempo se basaba en las fiestas de novillos. Hubo en aquellos años un alcalde, llamado Victoriano Cantalapiedra, que fue capaz de instalar fuentes de agua por varios lugares de La Seca, y cuando la gente pensó que no habría dinero para los novillos, se dedico a cantar una canción, que más o menos decía así. “Qué no queremos fuentes, que no queremos fuentes, que queremos novillos, que es lo que nos divierte”. Y entonces aquel alcalde, que en aquella época, trato de aminorar el paro en la villa, dando el trabajo llamado plus, para que algunos obreros pudieran comer, ante tal situación de desaliento. Fueron años muy difíciles, que sola la emigración pudo aminorar, Hay recuerdos que la juventud actual no los conoce, de no ser que algunos padres y abuelos, les hayan recordado en sus ratos de ocio. El famoso Palo de Telefónica, en la Plaza, fue el testigo de aquellos años de penumbras, donde se anunciaban la venta de animales y casas, para poder pagarse el viaje hacia otras tierras, la mayoría hacia Vizcaya, mejor dicho casi todos a Baracaldo. Aquellos años, la gente sentía la fiesta de novillos, cómo algo muy importante, y sus fechas eran anotadas, como días de descanso y diversión, aquellos años han dado paso, a esta época anti taurina, que los enemigos de la fiesta, quieren anularla, aunque queden recuerdos, de que durante siglos, La Seca se divertía, y tenía una afición taurina muy grande, Cómo el de aquel señor apodado, “EL RONJOLILLA”, que dio muerte con su lanza al Toro de La Vega en Tordesillas. Y otros aficionados cómo fueron “LOS BARBEROS DE LA POSADA.. LOS MORENINES” familia del torero, Jorge Manrique. Por eso la fiesta de novillos en La Seca, tiene siglos de celebración, y sin ser fiesta religiosa, se sigue celebrando cada año, ya que faltaría algo en esta villa, si no hubiera esa fiesta tan tradicional. Qué desde toda la comarca de la Castilla Profunda, se tiene en cuenta, para poder acudir a sus encierros y demás acontecimientos festivos. Que hacen de esta Villa, ser un lugar de diversión sana, a la vez de poder probar esos vinos Verdejos, típicos de esta tierra desde hace más de 500, años, cuando La Seca se fundó, como población, desde lo que fueron sus viejas raíces, que según la historia nos cuenta, El Despoblado de La Perdiz, donde parece que ya se cosechaba el vino Verdejo. En bodegas subterráneas, dando a La Seca, ese título honorifico de ser “La Cuna del Verdejo”. Solo me queda el desear Felices Novillos, y demás diversiones en la Villa de La Seca, Un saludo, G X Cantalapiedra.