Las
fiestas, la cecina, los curtidos, las gentes, el ambiente, todo me recuerda la ciudad natal de mi madre y de mis abuelos.
Viva
Villarramiel y todo lo que en esta pequeña villa se curte y nunca mejor dicho lo de "que se curte".
Viva as fiestas de
San Bartolo, aunque yo no pueda acudir, estaré ahí con mi corazón y con el de mis padres, seguro.