Lo único que hizo Herrera para la Catedral fueron los planos, que le fueron debidamente pagados por el Cabildo en 1585, cuando Valladolid ni siquiera era Obispado. El ser cabeza de Obispado se logró en 1595. Valladolid tenía en esta época (y hasta el Concordato entre Isabel II y Pío IX en 1851, si no recuerdo mal) una diócesis muy pequeña y la Catedral tenía muy pocas rentas. Herrera casi ni pisó por aquí cuando se empezó a construir el templo que él había proyectado. Cuando el arquitecto murió en ... (ver texto completo)