Escogiendo el propio destino

"Estoy dispuesto a dejar todo" dijo el príncipe al maestro. "Por favor, acépteme como discípulo".
" ¿Cómo elige un hombre su camino?", preguntó el maestro.
" A través del sacrificio" respondió el príncipe. "Un camino que exige sacrificio es un camino verdadero".
El maestro tropezó con una estantería. Un jarrón valiosísimo se cayó y el príncipe se arrojó al suelo para agarrarlo. Cayó en mala posición y se rompió el brazo, pero consiguió salvar el jarrón.
" ... (ver texto completo)
Esta foto es aproximadamente del año 1.958/9, y está tomada en el altar mayor del convento de Clarisas de Cuenca de Campos, y los personajes son los siguientes.
De dcha, a izda. D Guillermo de la Cuesta, natural del pueblo, el día en que se ordenó sacerdote; le sigue el sacristán organista, D. Joaquín de la Cuesta, y a continuación, el actual cura párroco de esos años, D. Francisco Rodriguez, natural de Valladolid; a continuación dos monaguillos, el moreno y actual sacerdote es Paquito, un hijo ... (ver texto completo)
Este foro es una caja de sorpresas. Te vas de vacaciones diez días y a la vuelta te encuentras con que esto va viento en popa.
Marwen, Joaquín, Lorita, Mancio, Piquero y todos los demás colaboradores; lo estais haciendo fenomenal. Como nos hace ver Francisco, ahora figuramos entre los foros más visitados de España. Pienso que se debe a la publicación de nuevas fotografías que por cierto son magníficas.
Amigo Marwen, veo que sigues buscándome en las fotografías y me propones que identifique a las ... (ver texto completo)
Hay dos eventos trascendentales en nuestra existencia, que están por encima de todos los demás: nuestro nacimiento y nuestra muerte.

Ambos tienen una característica en particular: no importan las circunstancias, en esencia, cuando ocurren, estamos solos; llegamos solos y solos partimos. Pero tal pareciera que de manera subconsciente intentaramos alejarnos de la traumatizante experiencia que representa el conocer el estado de soledad en el cual nos encontramos en sendas situaciones. Así, en una búsqueda frenética por escapar de la soledad -que tal vez no nos sea inherente, pero no nos es antinatural- buscamos desesperadamente la compañía: la de nuestros padres, la de nuestra familia, de nuestros amigos, de nuestra pareja.

Esto puede aparecerse como una completa contradicción, ya que nos tratamos de adaptar a grupos de personas o individuos particulares para obtener su compañía sin tomar en cuenta, en ocasiones, nuestra propia personalidad. Y aunque dicha compañía no es un bien despreciable, sino todo lo contario pues es gracias a ella que podemos sobrellevar muchas veces las rudezas de la vida (¿quién no ha estado eternamente agradecido porque en determinada situación difícil tuvo la fortuna de encontrar los brazos de la familia, el hombro o las palabras de un amigo y la calidez de la pareja?), también llega a suceder que, para conseguir esa compañía, la capacidad de adaptación antes mencionada se vuelva una de dos cosas: o disminución de la propia personalidad ante la presencia del otro o, peor, completa dependencia de su presencia.

Es en este punto cuando aparecen muchas complicaciones, porque lo que, bien entendido, debería ser una agradable interacción, una hermosa convivencia, puede terminar volviéndose algo tormentoso e insoportable: el amigo que resultó no ser como lo pensábamos o la pareja que nos rompe el corazón por hacer cosas que, en nuestra ilusión, de ella nunca esperábamos. Pero siempre queremos escapar de esa natural soledad que nos sigue como una sombra y, a pesar de eso que se comienza a romper, queremos seguir allí, y continuar con algo que no se puede continuar, buscando una luz que ya no existe para tratar de ahuyentar un fantasma que nunca se irá, y en vez de disfrutar nos atormentamos, y nos quejamos de todo, cuando en realidad el problema radica en nuestro interior.

En nuestra soledad, pero, al tiempo, en nuestra natural búsqueda de compañía, nos encontramos en un dilema, ¿qué hacer entonces? Ser coherentes, es la mejor respuesta. Todo termina. No debemos aferrarnos a algo que ya no existe o está a punto de dejar de existir inevitablemente. Seguro que siempre habrá alguien que nos brinde su compañía sin ser dependiente de nosotros ni exigir que nosotros seamos dependientes de la suya, sin obligaciones de elegir entre su individualidad o la nuestra.

Vivamos conscientes de nuestras soledades y nuestras compañías, no seamos tercos, sólo disfrutemos y no suframos por las cosas que creemos nuestras y que se acaban. Ese espíritu de posesión es lo que muchas veces nos hace sufrir y no nos deja separarnos y cerrar los círculos vivenciales que ya no tienen más que ofrecernos. Hay que recordar que en verdad NADA ES NUESTRO, por más que la vida se empeñe en engañarnos haciéndonos creer que sí. En el final nos iremos, y en el fondo nos iremos solos; qué mejor que, en ese fin, nuestra soledad tenga cercana la compañía de aquellos que quisimos y nos quisieron no a causa de ese espíritu de posesión, sino por el natural sentimiento del amor, tanto suyo como nuestro, porque el amor, el de a de veras, ni obliga, ni posee. ... (ver texto completo)
Esta pregunta va dirigida a ti amigo Joaquín.
¿El segundo apellido de tu abuelo Gumersindo, era Hierro o Yerro?. Me gustaría que me lo aclarases, pues me parece que en Cuenca también existía el apellido Yerro.
Gracias de antemano.
Amigo errante;
Doy contestación a tu mensaje colgado el día 09/03/08, a las 18,31.
Esta antígua casa a la que te has referido diciendo al Piquero que si tiene algo que ver en ella, yo no lo se; lo que sí se yo de esta casa es que la llamaban casa de Dña. Amalia, o de la "Señora", y da la casualidad que yo, conozco esa casa de pe a pa, ya que en mi niñez, naturalmente, tuve unos íntimos amigos que vivieron en ella, y la hemos recorrido unas tropecientas veces.
En la actualidad es propiedad de Félix ... (ver texto completo)
Animo amigos, lo estais logrando.
Llevo tiempo visitando el foro, aunque nunca me había animado a participar. Hoy habeis logrado una cosa muy importante y es que por primera vez Cuenca de Campos aparece entre los cien pueblos más visitados de España. Espero que esto vaya a más, pues aunque no lo creais, es muy importante para el pueblo.
Sin saber quien eres, hoy debes de estar contento amigo CONTRERAS, pues tuya es la culpa de que esto funcione tan bien.
Espero que sigais como hasta ahora y no ... (ver texto completo)
Cómo poder imaginarse los Hermanos Gumersindo y Ricardo de la Cuesta Hierro, que en el siguiente milenio sus respectivos nietos iban a juntar sus fotografías en este invento tan maravilloso que es internet.
Enhorabuena amigos
Complaciendo a D. M. G, paso a redactaros con nombres y apellidos de casi todos los futbolistas del equipo de f. c
de Cuenca de Campos de los años 50.
De pie, de izda. a dcha, el árbitro, D. Joaquín de la Cuesta; le sigue, Santiago Rodriguez, hijo de Julián y Romana: Jesús Ruíz. hijo del "CHATO": Emilio Pérez, hijo del "RUBIO": Julio Tejero, alias "RAYO", superconocido.
Maxi Tejero, hijo de Epifánio "GAVILÁN", y primo de Rayo, Silbano Mancebo, hijo de Vidal Mancebo.
Segunda fila agachados: Aristóbulo, ... (ver texto completo)
Desestimada la declaración de interés a Cuenca y Villavicencio.
Esta noticia aparecía en el Día de Valladolid 21 de marzo de 2008.
La Junta considera que sus Descendimientos no cumplen la originalidad, atracción de visitantes e infraestructuras requeridas.
Perdona LORITA. Efectivamente es la boda de tus padres. Mi idea no era bilártela, sino darla conocer.

Creo que el mismísimo CONTRERAS perfectamente podría idenficar a las personas que al parecer son de su época, y en esta ocasión, siguiendo su razonamiento, posiblemente él también empuñe espada.
Joaquín, perdona, traslado la identificación que haces al sitio de la foto. Así les tenemos de frente y podemos ver a cada uno. Gracias por la extraordinaria información.

Con mucho gusto y complaciendo la petición de marwen, paso a identificar a estos personjillos de la foto del muy bien llamado por alguien el (maestro) con mayusculas.
Primera fila de arriba, de izda. a dcha.
Isaías Sánchez, Matías Escudero, Zósimo Herrero, Anselmo Rodriguez, Eliseo, y Santos Escudero (hermanos) Acacio, hijo ... (ver texto completo)
Antes estaban identificados, y algunos con nombre y apellidos, todos los de esta foto. se perdió. Por favor que alguien los vuelva a poner.
Pues fijaté Joaquín, que en algún rincón de la memoria guardo el vago recuerdo de un partido de futbol en un día de San Bernardino en esos años, yo era un crio y hasta es posible que fuera el partido de la foto.
Amigo Joaquín: No sé si imaginarte a Joaquinin con alrededor de 65 años y viviendo en Madrid, o a algún hijo tuyo, en cualquier caso! Aupa los Frailes!
Identificarme no es dificil si recordamos, Valderas por ejemplo. En cualquier caso, con el siguiente trabalenguas te será mas facil, a saber:
" No me llamo como el abuelo porque no soy el primero, sinó el segundo de Segundo, aunque es el tercero quién también es Segundo ". Facil no?. No obstante cualquier día de estos colgaré una foto mar reveladora.
... (ver texto completo)