6 de agosto de 1837; se acuerda pasar los restos funerarios habidos en la Ermita del Humilladero al Camposanto, se fijan precios diferentes. labradores, familiares y herederos, no los párvulos a doce reales por sepultura; jornaleros y familiares nueve reales por sepultura, y los párvulos tres reales por sepultura.