¿Cuándo se empezó a sancionar llamar “puta”, “leproso” o “cornudo” a los vecinos de Madrid?::: PÁGINA Nº 3. También se permitía que se tuvieran pesos y medidas legales, pero ¡ay del que las tuviera trucadas!, “si las tuviere menguadas, pague dos maravedíes”. Había sitio para los flautistas de Hamelín, “el juglar tañedor de la cítara, que viniese a Madrid a caballo y cantara en el concejo […] no le den más de tres maravedíes y medio...”. Por todo el Fuero se destila, lógicamente, una defensa del vecino ... (ver texto completo)