Gracias por tù deseo, rosas.
Esta mañana por
Madrid hemos rondado los cinco graditos. Frio.
Por algunos
rincones, esta mañana, estaba el rocio convertido en hielo.
Asì estoy. Bastante afònico.
Para mì es un suplicio el estar con esta ronquera, ya que me encanta hablar. Dicen que hablo màs que un sacamuelas. No creo que sea asì. Son infundios.
Bueno, guapa. Un besìn y que seas muy
feliz.