Siempre decía que los pies la estaban matando pero nadie la creyó
Si no viví más, fue por que no me dio tiempo
Sólo le pido a Dios que tenga piedad con el alma de este ateo.
Ya estás en el paraíso, y yo también
Fallecido por la voluntad de Dios y mediante la ayuda de un médico imbecil
Ahora estás con el Señor, Señor, cuidado con la cartera
Dejazme en paz.
Espero que cristo cumpla su palabra
Perdonen por mi polvo
Por favor, no molestar
Disculpe que no me levante, señora.”
Bueno, bueno.
Claro que sì.
Ya ves.
Con los consejitos que das sobre las virtudes de la cerveza, has conseguido que me levante y vaya al frigo a por una.
Joder, que rica està.
Hasta luego.
Dale, dale, Marcelino.
Llevas buen ritmo.
Tienes el ordenador al rojo vivo.