Son muchos los que dicen aquí querer mucho a su
pueblo,
Alaejos, pero tristemente la situación demuestra lo contrario, por ejemplo: La
ermita, siempre cerrada. La gente, distanciada. Las
iglesias, abandonadas. Los jóvenes, despreocupados. El
ayuntamiento, mejor no hablar... Espero que tomemos consciencia de los males del pueblo y reaccionemos todos juntos.