COMO VENDIENDO SONRISA
Con un traje reluciente
y un peinado de ocasión,
esperaba al pretendiente
entre bonita ilusión.
Eran las seis de la tarde
y el Sol dejaba calores,
aquella mujer no en balde,
iba soñando candores. ... (ver texto completo)
Con un traje reluciente
y un peinado de ocasión,
esperaba al pretendiente
entre bonita ilusión.
Eran las seis de la tarde
y el Sol dejaba calores,
aquella mujer no en balde,
iba soñando candores. ... (ver texto completo)