Recuerdo esa epoca en la cual Beni y su moto recorrian el pueblo. Recuerdo sus furiosas ganas de vivir intensemente esos veranos, comiendose la vida por los dos lados, sin fe ni ley. Recuerdo chistes, risas locas y sobre todo su risa tan particular. Recuerdo su locura, su entusiasmo y su alma de nino que el habia sabido conservar. Recuerdo un dia que volviamos del rio abion para el pueblo. Beni y su moto. Y yo con ninguna intencion de subirme detras, es que su manera de conducir no me tranquilizaba ... (ver texto completo)