No quisiera parecer un pesado y en mi descargo debo confesar que, para mi, escribir es un vicio y a la vez un relajante después de un día de duro trabajo. Me sirve para limpiar la mente y al mismo tiempo para concetrarme en algo distinto y más agradable que el pobre mundo del que debo dar cuenta toda la semana. Por eso aparezco por aquí tan a menudo. Por eso y porque confieso que me gusta hablar de mi pueblo y de sus gentes. Si leyera esto mi madre diría que soy un "pamplinas", que para los que no ... (ver texto completo)