La copla en el olivar
se va perdiendo a lo lejos.
¡Ay, Virgen de Linarejos,
y qué bien suena al pasar ¡
"Nadie la sabe cantar"
así la copla decía,
y Jaén que la sabía
la refundió en su garganta
y el aire de una taranta
cruzó por la serranía.
se va perdiendo a lo lejos.
¡Ay, Virgen de Linarejos,
y qué bien suena al pasar ¡
"Nadie la sabe cantar"
así la copla decía,
y Jaén que la sabía
la refundió en su garganta
y el aire de una taranta
cruzó por la serranía.