SAN ESTEBAN DE GORMAZ: CUANDO EL MIEDO SE HACE FUERTE...

CUANDO EL MIEDO SE HACE FUERTE
Aquella noche terrible de la niebla sobre El Duero,
era un tiempo irreversible con un frío pendenciero.

La niebla llegó corriendo, el miedo marcó su empeño,
los álamos entendiendo de ver su penoso sueño.

Cuando el miedo se hace fuerte entre niebla y aguacero,
puedes pensar en la muerte muy cerca del Río Duero.

Dicen que El Duero palpita cuando lanza sus misterios,
mientras que el agua se agita en los momentos más serios.

El Duero por San Esteban le acompaña el ROMANCERO,
y sus aguas se veneran con un amor verdadero.

Dicen que va recordando las aguas del Río Ucero,
que llegaron encantando al otoño verbenero.

Los pinares viendo niebla hacen más precioso al Duero,
mientras el frío retiembla en este terreno austero.

El otoño va marcando muchos y bellos senderos,
y El Duero sigue esperando sus versos más verdaderos.

Viene la niebla cubriendo esos caminos del Duero,
y el viento se va escondiendo sin hablarnos de dinero.

La noche llego con miedo entre grandes soledades,
su niebla dejó el enredo dudando de las verdades.

La niebla vino regando muchos y buenos viñedos,
mientras la noche acechando quiso dejarnos sus credos.

La niebla dejó su brillo entre grises soledades,
quiso subir al Castillo para anular falsedades.
G X Cantalapiedra. 12 – 10 – 2026.