El acarreo era una faena muy pesada y solamente valía para jóvenes, por la sencilla razón que había que caminar muchos kilómetros al día. Figúrate que tuvieras una finca a cinco kilómetros. Si hacías tres viajes entra la ida y la vuelta eran 30 kilómetros de camino. Tenías la ventaja de que la mitad, la ida, los hacías montado, encima de las anganillas de las mulas y los otros quince de vuelta, andando muchas veces agarrado a la cola de una de tus caballerias. Y algunas, como ibas muerto de sueño, ... (ver texto completo)
Labrador, labrador, labrador...
Canción de segadoras
Yo quiero un labradorcito
que coja la yunta
y se vaya a arar
y a la media noche
me venga a rondar
con la pandereta, ... (ver texto completo)
Canción de segadoras
Yo quiero un labradorcito
que coja la yunta
y se vaya a arar
y a la media noche
me venga a rondar
con la pandereta, ... (ver texto completo)