Seguro que no irá por mí, lo del
mensaje referente a los invitados de
pueblos cercanos. Yo estaba allí para hablar con cierta persona, no fui invitado por nadie de
Villasayas, y cuando ya me iba me llegó el olor de corzo guisado de una furgoneta. Ni lo ví ni lo probé, aunque bien me gusta. Una persona residente en Pinilla había bajado a Villasayas con el único objeto de ver el partido de
futbol España-Polonia, y sé que invitó a acudir también a los albañiles polacos que trabajan en la zona. Coincidieron
... (ver texto completo)