Bonito relato Manuel. Haces gala de buena memoria y bastantes años. Pensaba que lo de la carbonilla y la suciedad en los retretes era de otros tiempos. Has omitido la "parada y fonda", que se hacía para reponer fuerzas y evitar el estrés. Como se salía de viaje sin prisas, sin prisas se llegaba.
Un abrazo
Un abrazo
Este relato, José-Luis, está basado en aquellos trenes que todavía circulaban cuando yo era muy niño. Aunque los recuerdos son lejanísimos, hay cosas que se quedan grabadas en la mente de un crío. Quién iba a decirnos entonces que en la provincia de Soria desaparecerían casi todas las líneas ferroviarias: Calatayud-Burgos-Cidad Dosante; Valladolid-Ariza; Soria-Castejón; ahora nos queda solamente Torralba-Soria, para ir a Madrid, pero la mayoría de la gente viaja en vehículo propio o en todo caso ... (ver texto completo)