Como todavía no se ha terminado el mes de
San Isidro, quería romper una lanza a favor de los sufridos agricultores de nuestro
pueblo, de esos trabajadores sin cuya actividad sería imposible la vida.
Muchos políticos, para ser elegidos, se han comprometido a realizar la Reforma Agraria pero, una vez en el poder, han olvidado sus promesas dejando las cosas peor que las encontraron.
Ya antes de Jesucristo, los hermanos Tiberio y Cayo Sempronio Graco, programaron una reforma cuyas bases fueron recogidas
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