Ermita de San Blas, desde alli se ven unas fantasticas puestas de sol. Nosotros teniamos alli la era y cuando bajaba la sombra de las tejas al suelo era la una, hora de soltar las mulas y bajar a comer. volviamos a las tres y luego merendabamos en la casilla, una merienda a base de pan, tomate, cebolla, ciruelas, pimiento rojo, Por que el jamon habia poco y en la siega el lomo y las loganizas se terminaban, pero de todas las maneras aun teniamos ganas de cantar alguna jota en el trillo. Los Garcias ... (ver texto completo)