Creo que al menos hay dos épocas en el año donde pensamos que la vida camina a pasos agigantados. Una es en el cumpleaños y otra llegadas estas fechas. Es inevitable pensar aquello de: Unas navidades más ¡cómo pasa el tiempo! Quizá solo sean “cosas de viejo” como le decía a mi madre años ha, ante esta tradicional frase; pero resulta que llevo unos cuantos en los que no puedo evitar corroborar su comentario. ¿Me estaré haciendo vieja?, me pregunto ante ciertos pensamientos compartidos con ella y con ... (ver texto completo)