Siguiendo a Einstein y su relatividad, a qué molestarnos en Soria sobre si los trenes tardan tres horas o más a Madrid. Anda que cuando yo era niño, que salías de Soria a la una de la tarde más o menos y llegabas a Madrid a las 8 de la tarde, también más o menos, que la memoria no es tan exacta.
Si es que nos quejamos de vicio.
Si es que nos quejamos de vicio.
Pero por mucho que las ensoñaciones de la infancia envuelvan con un aura de idealización los tiempos pasados, no podrán evitar el suplicio que suponían aquellos viajes interminables a poco largos que fueran los trayectos. Y si se salía de la provincia ya lo eran todos. Lejana Pamplona, lejano Madrid, lejanísima Sierra de Mágina de la abuela Isabel. Ocho horas, medio día, ¡un día con su noche! Bastas cortinillas raídas, cristales opacos de tanta mugre acumulada, duros e incómodos asientos de los vagones ... (ver texto completo)