1997: En Japón 685 niños fueron hospitalizados, víctimas de ataques epilépticos, por haber presenciado el episodio de Pokémon Dennō Senshi Porygon, ya que el cambio rápido entre los
colores rojo y azul en una escena les provocó convulsiones que dieron lugar a una epilepsia fotosensitiva.
Mientras tanto, aquí hay tropecientos mil paisanas que sufren alteraciones psicomotrices tras presenciar los "grandes hermanos" y los programas de la Jseulina esteban y el Pantojín.