VENDAVALES PERRUNOS AL LADO DEL RÍO UCERO.
Cuentan algunas leyendas, que en el verano de 2027, un caballero venido al Burgo de Osma, desde las tierras de Guadalajara, o sea de Jadraque, llegó a esta ciudad soriana con un viejo coche Mercedes, de hace 30, años, este hombre vestido al estilo americano del oeste, con sombrero de cuero, pantalón vaquero gris, y zapatos de mucha puntera, traía con él en su coche un perro muy grande, que parecía ser cruce de varias razas perrunas, era un poco de lobo, de podenco, y tenía sus ojos lo mismo que los lobos, aullaba con mucha fuerza y sus morros parecían estar ensangrentados, Este hombre se paseo por las calles principales del Burgo, incluso a las tres de la tarde en la Calle Mayor, pudo comer sus torreznos y una botella de vino blanco de la Cuna del Verdejo, “Veinte vendimias”, un poco después caminó hasta el Carmen, donde a medio día había aparcaba su viejo Mercedes, el perro esperaba vigilante en el coche, y al salir al suelo dicho animal se quedó fijo mirando a otro perro que parecía ser el dueño de aquellos terrenos municipales, sin dudar se abalanzó sobre aquel perro, y de un mordisco fatal le arranco una de sus orejas, el perro que andaba suelto al verse herido salió camino de su casa supongo, este animal con su jefe siguió el Camino de La Guera, donde pudo ver a otros tres perros sueltos que les ataco a muerte, dejándoles mal heridos y sangrando, alguno de esos perros intento defenderse, pero la fuerza astuta y bruta del perro de Jadraque, era demoledora, Todos los perros que paseaban o estaban sueltos por la Ribera del Ucero fueron atacados a muerte, su sendero de horror perruno se respiraba, el perro atacante disfrutaba de sus victorias entre piedras y Río, los aullidos de sufrimientos de esos animales confiados en su vida tranquila y placida, que este perro de Jadraque aquella tarde sembró el desconcierto perruno. Parece ser que aquel hombre con su viejo Mercedes salia del Barrio del Carmen, antes de la metida del Sol, y de nuevo marchaba a su lugar de adiestramiento canino, donde parece ser que las razas se cruzaban para hacer animales más peligrosos y agresivos, Los vendavales perrunos fueron comentados por los dueños de perros, que pensaron que ningún perro estaba libre de ser atacado por animales de cruces de razas ya por si peligrosos.
G X Cantalapiedra. 28 – 6 – 2026.
Cuentan algunas leyendas, que en el verano de 2027, un caballero venido al Burgo de Osma, desde las tierras de Guadalajara, o sea de Jadraque, llegó a esta ciudad soriana con un viejo coche Mercedes, de hace 30, años, este hombre vestido al estilo americano del oeste, con sombrero de cuero, pantalón vaquero gris, y zapatos de mucha puntera, traía con él en su coche un perro muy grande, que parecía ser cruce de varias razas perrunas, era un poco de lobo, de podenco, y tenía sus ojos lo mismo que los lobos, aullaba con mucha fuerza y sus morros parecían estar ensangrentados, Este hombre se paseo por las calles principales del Burgo, incluso a las tres de la tarde en la Calle Mayor, pudo comer sus torreznos y una botella de vino blanco de la Cuna del Verdejo, “Veinte vendimias”, un poco después caminó hasta el Carmen, donde a medio día había aparcaba su viejo Mercedes, el perro esperaba vigilante en el coche, y al salir al suelo dicho animal se quedó fijo mirando a otro perro que parecía ser el dueño de aquellos terrenos municipales, sin dudar se abalanzó sobre aquel perro, y de un mordisco fatal le arranco una de sus orejas, el perro que andaba suelto al verse herido salió camino de su casa supongo, este animal con su jefe siguió el Camino de La Guera, donde pudo ver a otros tres perros sueltos que les ataco a muerte, dejándoles mal heridos y sangrando, alguno de esos perros intento defenderse, pero la fuerza astuta y bruta del perro de Jadraque, era demoledora, Todos los perros que paseaban o estaban sueltos por la Ribera del Ucero fueron atacados a muerte, su sendero de horror perruno se respiraba, el perro atacante disfrutaba de sus victorias entre piedras y Río, los aullidos de sufrimientos de esos animales confiados en su vida tranquila y placida, que este perro de Jadraque aquella tarde sembró el desconcierto perruno. Parece ser que aquel hombre con su viejo Mercedes salia del Barrio del Carmen, antes de la metida del Sol, y de nuevo marchaba a su lugar de adiestramiento canino, donde parece ser que las razas se cruzaban para hacer animales más peligrosos y agresivos, Los vendavales perrunos fueron comentados por los dueños de perros, que pensaron que ningún perro estaba libre de ser atacado por animales de cruces de razas ya por si peligrosos.
G X Cantalapiedra. 28 – 6 – 2026.