Fui dejando atrás caminos de palabras
que algunos pisaban sin querer,
y la mayoría queriendo.
Vilipendiadas, desdeñadas, golpeadas y machacadas.
De esta hecatombe, solo se salvaron
las que estaban afónicas, las que fueron sigilosas, discretas,
prudentes e incluso alguna reservada.

Me alejaba yo de este cementerio,
furiosamente dolida, ... (ver texto completo)
HÁBLAME DE TU CAMINO

Háblame de tu camino
en la provincia de Soria,
dime si tiene ese signo
que va buscando la gloria.

Háblame de sus canciones
con sus ríos y sus sombras,
si se viven ilusiones ... (ver texto completo)
Colgué en mi corazón el cartel de “Prohibida la entrada”. Nada pasaba, nada salía. Un día amanecí ahogada en mis propios sentimientos.
LOS GRITOS DEL DESTINO

Somos parte del destino
sobre la tierra soñada,
hablan del grito divino
en la más dulce jornada.

El destino nos embarca
sin pedirnos documentos,
mientras la vida nos marca
en los más tristes momentos.

Somos un grito perdido
en arenas del desierto,
no quieres verte vencido
y menos sentirte muerto.

Vamos soñando futuro
entre caminos cruzados,
y nos pensamos que es duro
sentirnos abandonados.

Somos la voz del destino
entre sueños desgarrados,
nadie se sienta adivino
en sus pasos anhelados.

Tenemos las mismas notas
cuando la tarde termina,
y sufrimos las derrotas
si el viento lo determina.

Vamos buscando otra vida
que borre nuestros pesares,
siendo la parte elegida
la de los bellos hogares.

Esos gritos de esperanza
que llevan el rumbo fijo,
son los que saben la danza
de buscar un buen cobijo.

Esos gritos del destino
que a veces dan sobresaltos,
hoy quisieran hilar fino
para no dejarnos llantos.
G X Cantalapiedra. ... (ver texto completo)
Estoy interesado en saber si queda en El Burgo de Osma, algún familiar de Doña María Echevarría Jimeno, que nació en esa Ciudad el 25 de marzo de 1860 y falleció en Aranda de Duero el día 21 de marzo de 1961. Se casó con D. Faustino Jimeno Vela, farmaceútico en Peñaranda de Duero (Burgos). Fueron mis abuelos. Facilito correo electrónico por si alguien les conoció y pueden facilitarme información al respecto. ximenoaron@gmail. com. Gracias y feliz navidad para las personas que lean este mensaje.
VOY A BAILAR CON LA BRISA

Voy a bailar con la brisa
que tiene el aire a mi vera,
quiero vivir la sonrisa
de la eterna primavera.

Quiero sentir la alegría
y olvidar la negra pena,
borrando melancolía ... (ver texto completo)
SILENCIOS AMARGOS

Cuando lloran los silencios
entre frases recordadas,
sufres tanto los desprecios
que vives cosas pasadas.

Silencios que son amargos
y van dejando martirios,
hablan de silencios largos
con la fiebre de delirios.

Silencios que guarda el alma
en su rincón escondidos,
allí reinara la calma
aunque vivan retorcidos.

Silencio que sopla el viento
y nunca borra el olvido,
silencios de sufrimiento
en cualquier lugar perdido.

Una voz rompe el silencio
con un tono distendido,
parece hacer el desprecio
de algún corazón herido.

Estos silencios que matan
y te dejan deprimido,
nunca en la vida desatan
a un corazón reprimido.

Silencio que calla el viento
y temo ver el abismo,
quisiera tener aliento
para sentirme yo mismo.

Este silencio me duele
si se nota que es aviso,
puede ser que me consuele
cuando apenas lo reviso.

Silencios que siguen muertos
en cualquiera sepultura,
silencios que son aciertos
para respirar cultura.
G X Cantalapiedra. ... (ver texto completo)
Te marchas esculpiendo dentro de mí nuestra canción,
marcando los silencios y las notas,
ignorando vanidoso mi súplica de amante;
mas quizá cuando vuelvas
ya no encuentres ni mi desnudez,
ni mis ígneas palabras.
CAMPOS DE SORIA EN OTOÑO

Llego el otoño marcando
sus brisas de frío viento,
y a su paso va dejando
soledades sin aliento.

En estos pueblos de Soria
donde respiras silencio,
se te viene a la memoria ... (ver texto completo)
Gracias a ti por animar con tus poemas esta solitaria página. Un beso.
CAMPOS DE SORIA EN OTOÑO

Llego el otoño marcando
sus brisas de frío viento,
y a su paso va dejando
soledades sin aliento.

En estos pueblos de Soria
donde respiras silencio,
se te viene a la memoria ... (ver texto completo)
Escucho al otoño deshilar
los bordes resecos de las hojas tintadas;
y yo callada,
esperando que su benevolencia dé cobijo a mi soledad.
ORGULLO

Solo cambiaré cuando me muera... Y llegó el otoño.
D. E. P.

Aquí yacen apenas tres días de mi holgada existencia;
apenas una huella en un tiempo ya macilento.
No es fácil dibujar una vida
que quedará a merced del olvido,
ni arañar el corazón a la inequívoca soledad
–vigía de nuestras agónicas almas–.
Tampoco lo es respirar,
cuando en el horizonte el aire es solo incertidumbre.
Ni tan siquiera ver cómo los sueños
se presentan como verdades fingidas.
Realmente no es fácil el día a día,
aunque rezumemos libertad por los cuatro costados. ... (ver texto completo)
EN ESTAS FECHAS MARCADAS

Silencio que guarda el alma
en estas fechas marcadas,
vives buscando la calma
de muchas vidas gastadas.

Silencio que siento al viento
entre los enebros verdes,
no me agrada el sufrimiento
si en el recuerdo te pierdes.

Visitando el cementerio
entre cipreses y duelo,
hoy me parece más serio
quizá no encontrar consuelo.

Las palabras van sobrando
cuando regresa la noche,
temo que me van marcando
y no puedo hacer reproche.

Fechas de sueños perdidos
cuando la vida se acaba,
llantos que son reprimidos
y que siempre imaginaba.

Silencio en el campo santo
con cipreses de testigos,
no debes soltar un llanto
ni hablar de grandes castigos.

Son fechas para el recuerdo
que la vida nos reclama,
hoy quisiera estar más cuerdo
cuando el silencio te clama.

Silencio, que llora el viento
entre paginas doradas,
quizá tenga el sentimiento
de otras fechas recordadas.

En estas tierras de Soria
con tradiciones marcadas,
se te viene a la memoria
fechas que siguen grabadas.
G X Cantalapiedra. ... (ver texto completo)
Su mirada angustiada se desplazaba con nerviosismo sobre las palabras. Leía atropelladamente el contenido de párrafos elegidos al azar. Nuevamente pasó con rapidez varias hojas del manoseado libro de biblioteca. “Esto tiene que ser una pesadilla”, balbuceó con voz entrecortada. Dejó con celeridad trepidante el ejemplar sobre la mesita de noche y abrió el segundo cajón. De él tomó el manuscrito recién acabado y repasó el último capítulo. Los comparó, aún sabiendo ya de la inevitable coincidencia. ... (ver texto completo)