Fui dejando atrás caminos de palabras
que algunos pisaban sin querer,
y la mayoría queriendo.
Vilipendiadas, desdeñadas, golpeadas y machacadas.
De esta hecatombe, solo se salvaron
las que estaban afónicas, las que fueron sigilosas, discretas,
prudentes e incluso alguna reservada.
Me alejaba yo de este cementerio,
furiosamente dolida, ... (ver texto completo)
que algunos pisaban sin querer,
y la mayoría queriendo.
Vilipendiadas, desdeñadas, golpeadas y machacadas.
De esta hecatombe, solo se salvaron
las que estaban afónicas, las que fueron sigilosas, discretas,
prudentes e incluso alguna reservada.
Me alejaba yo de este cementerio,
furiosamente dolida, ... (ver texto completo)