DEZA: Gracias.

Aun recuerdo unas navidades en Deza ¡tan distinto de los veranos vividos!.
El frio era inmenso y desagradable, sobre todo por el agua nieve que caía.
Me imaginé que podría nevar, pero unos me decían que no a secas, y otros, que no era normal para esas fechas. Tuve la suerte, que esa mañana, el cielo me regaló sólo nieve. Y eso para un niño del sur, eso fue un acontecimiento. Ante la indiferencia de mis primos y amigos, yo me sentía ante una experiencia nueva, la cogía, la masticaba, me la restregaba por la cara, quería atraparla.. y puse a todos mis sentidos a trabajar.
Y como es natural, hice mi muñeco de nieve, no sin quemarme las manos del frío debido a la emoción.
Cuando mis sentidos se calmaron, y ya más sereno, empezó la segunda parte de mi experiencia, ….. pasear.
Me pareció mágico ver como del rio que sale de la fuente del Suso salía el vapor de agua, hoy se que es debido la diferencia de temperatura que había, pero en ese momento me pareció increíble.
Ante tanto desconocimiento, no sin miedo, me aventuré hasta la fuente. Cuando llegué a ella, me fije en la nevada que había caído sobre los campos de alrededor, y un hombre que en ese momento se disponía a partir de aquel lugar, al ver mi estado de asombro, me comentó que los grandes nevazos aún estaban por venir.
Pasado un tiempo, me di cuenta de la sensación que envolvía a todo aquello, que hacía de aquel lugar algo más especial de lo habitual, y que me recuerda esta foto siempre que entro al foro.
La nieve y el silencio.

Un abrazo de Matías.

En plena canícula y con este calorcillo reinante en este tiempo de verano, creo Matías, que nos has bajado por lo menos veinte grados la temperatura del medio ambiente, con tu relato de Navidad. Yo, hasta he sentido en mi ser, un fresquillo como si en mi casa hubiese entrado el aire acondicionado. De verdad.
Eres muy ameno en tus comentarios y es una lástima que no estuviésemos en los buenos tiempos del foro para gozar con la lectura de tus escritos.
Un abrazo.

Gracias.