Lo bueno de la rotura de tuberia, que afectó a la plaza, es que ese año no hubo toroturas de toros; yo que soy un dezano antitaurino, lo agradecí; lo que hubo fue, un vergonzoso y aberrante encierro de avestruces. Para algunos, sino se puede maltratar a un animal, se puede maltratar a otro. Un saludo.